Un hacker de Snowflake se declaró culpable ante la justicia de Estados Unidos por su participación en una campaña de cibercrimen. Según la acusación, el responsable ayudó a acceder de forma no autorizada a datos alojados en cuentas de Snowflake pertenecientes a un gran número de organizaciones.
El caso describe un ataque que se extendió a 165 organizaciones y que utilizó credenciales de inicio de sesión robadas para entrar en los entornos de almacenamiento de datos de las víctimas. Además del acceso, el esquema habría incluido la exfiltración de información y acciones asociadas a la obtención de dinero mediante extorsión y venta de datos.
Declaración de culpabilidad y cargos
La persona acusada, de 26 años, se declaró culpable por varios delitos vinculados al fraude informático y a la obtención de beneficios mediante el acceso indebido a sistemas. Entre los cargos mencionados se encuentran computer fraud, wire fraud y aggravated identity theft, además de un cargo relacionado de conspiración.
De acuerdo con la información presentada por las autoridades, la condena prevista podría superar 30 años de prisión. La audiencia de sentencia está programada para el 27 de octubre.
Cómo habría funcionado el ataque
El relato oficial indica que el hacker de Snowflake formaba parte de un grupo de cibercrimen que empleó credenciales robadas para acceder a información almacenada por las organizaciones en sus cuentas de Snowflake.
En este tipo de intrusión, el punto de partida suele ser la capacidad de autenticarse sin autorización. Una vez dentro del entorno comprometido, los atacantes pueden intentar localizar conjuntos de datos sensibles, recopilar información y, posteriormente, monetizar el acceso mediante chantaje o la comercialización en espacios clandestinos.
Víctimas y organizaciones afectadas
La campaña se atribuyó a un actor de amenazas identificado como UNC5537. Entre las organizaciones mencionadas en la acusación se encuentran empresas y entidades de sectores variados, como telecomunicaciones, retail, banca y aseguradoras.
Entre los nombres citados aparecen AT&T, Advance Auto Parts, Ticketmaster, Santander Bank, Neiman Marcus, Anheuser-Busch, Allstate, Mitsubishi, Progressive y State Farm, entre otras.
Robo de datos, extorsión y venta en foros
Según las autoridades, los atacantes obtuvieron miles de millones de registros con datos sensibles. La información supuestamente incluía datos personales y datos financieros de las víctimas.
Además del impacto directo del robo de datos, la acusación sostiene que el grupo habría extorsionado a las organizaciones afectadas. El Departamento de Justicia (DOJ) indica que recibió 2,5 millones de dólares en pagos de rescate.
La estrategia también contempló la venta de datos robados en foros vinculados al cibercrimen. En este contexto, la información del caso señala que la persona implicada habría obtenido 500.000 dólares por su parte en esa comercialización.
Impacto económico: pérdidas a gran escala
Las autoridades afirman que las compañías objetivo sufrieron pérdidas que suman más de 9,5 millones de dólares. Este total, según el DOJ, no incluye los daños que habrían enfrentado los clientes de esas empresas.
La acusación menciona que, como consecuencia del incidente, el perjuicio podría haber alcanzado a al menos 100 millones de personas. En este tipo de casos, el volumen de registros comprometidos puede traducirse en riesgos prolongados para la seguridad financiera y personal de los afectados.
Detención en Canadá y extradición a Estados Unidos
El acusado fue arrestado hacia finales de 2024 en Canadá. Posteriormente, fue extraditado a Estados Unidos en julio de 2025, lo que permitió que el proceso judicial siguiera adelante en tribunales estadounidenses.
Las autoridades señalan que, en cobertura inicial de medios, el individuo habría sido reportado con otro nombre, es decir, como Alexander “Connor” Moucka. En el expediente, se utiliza el nombre Connor Riley Moucka.
Relación con otros casos en el sector
El caso se enmarca en una tendencia más amplia de investigaciones sobre intrusiones y campañas de ransomware o fraude basadas en acceso a datos. En la misma información de contexto se menciona que se cree que un ex militar de Estados Unidos que se declaró culpable aproximadamente un año antes por intrusiones contra AT&T y Verizon también habría participado en la campaña relacionada con Snowflake.
Este tipo de conexiones entre casos refuerza la idea de que ciertos grupos operan de manera coordinada o reutilizan tácticas, infraestructura o redes de reclutamiento para ampliar su capacidad de ataque.
Qué significa este caso para la ciberseguridad
Más allá del proceso judicial, la historia del hacker de Snowflake aporta recordatorios claros sobre la importancia de proteger el acceso a plataformas de datos y la necesidad de reducir el riesgo derivado de credenciales robadas.
- Gestionar credenciales: cuando el acceso depende de inicios de sesión, la protección de cuentas y la detección de actividad anómala son críticas.
- Monitorear el acceso a datos: incluso cuando el inicio de sesión es válido, el comportamiento posterior puede delatar una intrusión.
- Prepararse para incidentes: responder rápido limita el impacto de la exfiltración y reduce el tiempo de permanencia del atacante.
Con una sentencia que podría superar los 30 años, el resultado del caso también enviará una señal sobre cómo se persigue penalmente este tipo de campañas, especialmente cuando el daño involucra grandes volúmenes de información personal y financiera.
Conclusión
El hacker de Snowflake que se declaró culpable en el tribunal de Estados Unidos enfrenta una posible condena de más de 30 años por su papel en una campaña que comprometió cuentas de 165 organizaciones. El caso describe el uso de credenciales robadas, el acceso a datos alojados en plataformas de almacenamiento y la posterior monetización mediante extorsión y venta de información, con pérdidas millonarias y un impacto potencial sobre decenas de millones de personas.
Fuente: https://www.securityweek.com/snowflake-hacker-pleads-guilty-in-us-court/
