Esta semana, el Gobierno de Estados Unidos anunció cargos contra 17 personas asociadas con el Instituto Mabna, con base en Irán. Según la acusación, el grupo habría participado en accesos no autorizados que afectaron a centenas de organizaciones en Estados Unidos y en otros países.
El caso no solo describe intrusiones a gran escala para obtener datos académicos e información intelectual, sino que también abre la puerta a incentivos económicos: mediante el programa Rewards for Justice, el país ofrece recompensas de hasta 10 millones de dólares por información que permita arrestar a cinco de los acusados.
Qué acusa EE. UU. a los 17 sospechosos
De acuerdo con una acusación sustitutiva de 14 apartados, el Instituto Mabna habría sido creado en 2013 con el objetivo de ayudar a universidades y entidades de investigación en el país a obtener recursos científicos procedentes de fuentes no iraníes.
El documento atribuye a los 17 acusados una actividad que habría alcanzado distintos tipos de víctimas: universidades, empresas privadas, agencias gubernamentales y al menos dos organizaciones no gubernamentales. En conjunto, la fiscalía sostiene que se sustrajeron más de 31 terabytes de datos y propiedad intelectual.
Además, la acusación indica que el grupo habría buscado cuentas de correo de empleados, lo que facilitaría el acceso a información y la posterior extracción de archivos.
¿Por qué es relevante la conexión con el IRGC?
Según el Departamento de Justicia, los acusados habrían actuado en nombre del Corps de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC). La acusación también describe que la entidad habría realizado intrusiones cibernéticas tanto para el gobierno iraní como para organizaciones privadas.
En términos prácticos, la vinculación con estructuras estatales o cercanas al poder suele agravar el impacto del caso: no se trataría de incidentes aislados, sino de una estrategia persistente con alcance internacional.
Una operación centrada en correos y credenciales robadas
El material presentado sostiene que los atacantes habrían utilizado credenciales robadas para entrar en las cuentas de profesores. Una vez dentro, el objetivo sería exfiltrar datos y documentos asociados con investigación.
El alcance del robo de información se habría distribuido entre múltiples áreas, incluyendo campos de ingeniería, medicina, tecnología y otras disciplinas académicas. Esto sugiere una búsqueda de conocimiento aplicable en distintos sectores.
De acuerdo con la acusación, los acusados habrían dirigido el ataque a más de 100.000 profesores en todo el mundo y, en el caso de 144 universidades en Estados Unidos, así como 178 instituciones en otros países, habrían comprometido aproximadamente 8.000 cuentas de correo.
El texto menciona, entre otros, países como Australia, Canadá, China, Dinamarca, Finlandia, Alemania, Irlanda, Israel, Italia, Japón, Malasia, Países Bajos, Noruega, Polonia, Arabia Saudita, Singapur, Corea del Sur, España, Suecia, Suiza, Turquía, el Reino Unido y más jurisdicciones.
Los nombres implicados y el papel de las entidades relacionadas
La acusación describe el Instituto Mabna y sus vínculos personales. Señala que la entidad habría sido fundada por Gholamreza Rafatnejad y Ehsan Mohammadi. Asimismo, menciona que trabajó o colaboró con Abdollah Karima (también conocido como Vahid Karima), junto con otras personas identificadas en el documento.
Entre los 17 acusados mencionados se encuentran Mostafa Sadeghi, Seyed Ali Mirkarmi, Mohammed Reza Sabahi, Roozbeh Sabahi, Abuzar Gohari Moqadam, Sajjad Tahmasebi, Saeid Houshyar, Behzad Mesri (también conocido como Skote Vahshat), Manouchehr Hashemloo y Keyvan Fayaz (con alias como Achilles, The Joker y bc.monster).
Además, el listado incluye a Amir Barati, Saber Shahbazi Ballojeh, Arman Kahzadian y Mojtaba Galekuhi (alias Mojtaba Ghaleh Koui).
Según el expediente, la organización habría llevado a cabo intrusiones y también habría comercializado parte de la información robada a través de Megapaper y Gigapaper, compañías vinculadas con Abdollah Karima.
Recompensas por información: hasta 10 millones de dólares
En el marco de Rewards for Justice (RFJ), el Gobierno de Estados Unidos ofrece incentivos para obtener información que conduzca al arresto de cinco sospechosos. En concreto, se mencionan los siguientes nombres: Mesri, Galekuhi, Kahzadian, Fayaz y Ballojeh.
De acuerdo con la acusación, las recompensas pueden alcanzar hasta 10 millones de dólares en total dependiendo de la información proporcionada y su utilidad para la detención.
Este tipo de programas busca acelerar la recopilación de datos que permitan ubicar o identificar a responsables de operaciones que, por su escala y alcance geográfico, pueden resultar difíciles de localizar únicamente mediante investigación tradicional.
Más allá de la academia: datos, extorsión y otras víctimas
La fiscalía sostiene que los acusados no se habrían limitado al entorno académico. También habrían dirigido sus acciones contra otras entidades privadas y agencias gubernamentales.
Entre los ejemplos mencionados destaca un intento de extorsión contra HBO, valorado en 6 millones de dólares. En este contexto, el uso de datos robados y el acceso a cuentas o información sensible suele ser una palanca para presionar o negociar.
Qué significa para organizaciones y universidades
Más allá del proceso judicial, el caso refleja patrones que muchas instituciones reconocen: el valor de las cuentas personales (como el correo de profesores), la posibilidad de que credenciales comprometidas habiliten movimientos posteriores, y la manera en que los datos pueden moverse entre actores para su comercialización.
Para universidades y centros de investigación, esto pone el foco en la protección de identidades, la segmentación de accesos y la respuesta ante incidentes, especialmente cuando los atacantes buscan exfiltración de información y no solo “curiosear” dentro de sistemas.
Conclusión
Los cargos anunciados por Estados Unidos contra 17 personas asociadas al Instituto Mabna describen una operación con impacto internacional, centrada en el acceso a cuentas de profesores y la extracción de información académica y propiedad intelectual. Al mismo tiempo, el programa Rewards for Justice ofrece hackers iraníes recompensas de hasta 10 millones de dólares por datos que permitan arrestar a cinco de los sospechosos.
El caso subraya cómo las intrusiones cibernéticas pueden afectar no solo a datos individuales, sino a la infraestructura de colaboración y generación de conocimiento que sostienen universidades y empresas en múltiples países.
Fuente: https://www.securityweek.com/us-charges-17-iranian-hackers-offers-10-million-rewards-for-5-of-them/
