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Beveiligingsnieuws

Samsung prohíbe apps de Smart TV con proxies residenciales

Smart TV resproxies

Samsung ha dado un paso relevante en ciberseguridad al prohibir aplicaciones de su plataforma de Smart TV que incorporan proxies residenciales. Según una investigación, algunas de estas apps podían aprovechar la conexión a internet del usuario para canalizar el tráfico de terceros, exponiendo a millones de televisores a un posible uso indebido.

El hallazgo no solo apunta a riesgos técnicos: también evidencia un patrón preocupante, donde el código de ciertas apps podría pasar inadvertido en revisiones, aunque en ejecución real haga más de lo que aparenta.

¿Qué son los proxies residenciales en una Smart TV?

Los proxies residenciales son mecanismos que permiten redirigir tráfico a través de conexiones “normales”, como las de un hogar o una oficina. En el contexto de una Smart TV, esto puede convertir el televisor en un “túnel” permanente para que terceros usen su conexión como punto de salida, incluso cuando la app ya no está abierta.

La investigación describe que el código de resproxy puede actuar como una especie de puerta trasera: si se ejecuta, el flujo de datos puede quedar encauzado para que un tercero enrute solicitudes web mediante el dispositivo del usuario.

El problema: apps que “parecen” simples

Un aspecto clave del estudio es que varias apps estarían construidas como envoltorios mínimos: con pocas líneas de código que descargan o cargan contenido desde otro sitio, por ejemplo, un juego. Esto genera un riesgo de “desfase” entre lo que se revisa y lo que termina funcionando.

La investigación sostiene que en una revisión superficial se puede ver solo el fragmento visible del código, sin necesariamente observar todo lo que se activa en segundo plano. En palabras de un consultor de seguridad citado en el informe, lo revisado no siempre coincide con lo que realmente corre en el dispositivo.

De juegos a redes proxy: el caso que encendió las alarmas

Entre los ejemplos mencionados aparece un juego tipo Pac‑Man que Samsung habría destacado en su sección de recomendación para clientes (“Editor’s Choice”). El hallazgo es especialmente llamativo porque el app, por su naturaleza, podría percibirse como inofensiva.

Sin embargo, la investigación asegura que este juego incluía código de proxies residenciales de un proveedor de redes proxy. El código se activaba al abrir la aplicación y, tras un paso de consentimiento, podía ejecutarse en segundo plano.

Activación con consentimiento del usuario

Según el análisis, el código del proxy no estaría “encendido” desde el inicio de forma inmediata. Más bien, quedaría en estado inactivo hasta que el usuario acepte una pantalla de consentimiento dentro de la experiencia de la app.

Una vez aceptado, la función puede activarse en segundo plano y mantenerse operativa mientras el usuario no elimine la aplicación. Este detalle es crucial: aunque el usuario vea un paso de consentimiento, el comportamiento posterior puede ser mucho más amplio de lo que muchos esperarían.

Respuesta de Samsung: restricción de registros y políticas estrictas

Tras contactar con Samsung para obtener comentarios, la compañía indicó que tomaría medidas. En un comunicado, Samsung explicó que prohibiría las apps que comparten la conexión a internet de sus usuarios y que eliminaría las que contengan esa funcionalidad.

Además, señaló que ya se habían restringido registros nuevos en el ecosistema de Smart TV cuando incorporan funcionalidades de proxy. También indicó que se implementan políticas de desarrolladores más estrictas para prohibir explícitamente los SDK de proxies residenciales y que trabajan para identificar y retirar todas las apps disponibles en la tienda que incluyan esos componentes.

El contexto: no es el primer fabricante que actúa

Este movimiento llega después de que otra compañía, LG, anunciara previamente la prohibición de apps con software de resproxy tras reportes que indicaban que un porcentaje relevante de las apps en su tienda podrían estar integrando a la Smart TV dentro de una red proxy.

En conjunto, las medidas sugieren que el sector empieza a tratar estos componentes como un riesgo de plataforma, no solo como un problema aislado de una o dos aplicaciones.

Por qué es tan difícil de detectar y frenar

Las empresas de ciberseguridad describen que los proxies residenciales son difíciles de mitigar por su apariencia. El tráfico puede verse como si proviniera de un hogar común, en lugar de un atacante ubicado en el extranjero.

Además, el flujo de datos a través de estos mecanismos suele ir cifrado. Eso complica el análisis: descifrar e inspeccionar el tráfico para detectar patrones maliciosos puede ser inviable o poco práctico, especialmente en dispositivos de consumo.

Cómo se investigó el fenómeno

El estudio fue realizado por una empresa noruega de ciberseguridad. El investigador obtuvo acceso profundo a los componentes internos de la televisión para observar el tráfico de red que entraba y salía, incluyendo el comportamiento de las apps que compartían la conexión con terceros.

De este modo, el análisis no se limitó a lo visible en la tienda o en una revisión básica: buscó señales de que el dispositivo podía funcionar como parte de una red proxy.

Posibles usos: scraping y recolección de datos

La investigación también sugiere fines operativos asociados al uso de estas redes. En el informe se indica que una parte del tráfico observado parecía vinculada a la recolección masiva de información y a la obtención de datos para entrenamiento de inteligencia artificial.

El investigador aclara que solo observó una fracción pequeña de lo que podría estar siendo enrutado a través de la red, lo que deja abierta la posibilidad de que existan más escenarios no visibles desde su perspectiva.

¿Son ilegales los proxies residenciales?

Los proxies residenciales no son, por definición, ilegales. El informe menciona usos que pueden ser legítimos, como la evasión de censura, al enrutar tráfico mediante ubicaciones residenciales que aparentan ser conexiones normales.

También se menciona que algunas compañías de IA podrían utilizarlos para recopilar datos desde múltiples sitios, con el objetivo de entrenar modelos. Sin embargo, el mismo mecanismo ha adquirido una mala reputación en ciberseguridad por su asociación con actividades de espionaje o ataques encubiertos.

Qué significa esto para usuarios de Smart TV

Para los usuarios, el mensaje práctico es claro: la presencia de una app en una tienda no garantiza, por sí sola, que su funcionamiento sea el esperado. Por eso, conviene prestar atención a permisos, avisos de consentimiento y a la procedencia de las aplicaciones.

La respuesta de Samsung se centra en prohibir y retirar apps con los componentes responsables, pero el riesgo histórico demuestra la importancia de controles más profundos en los procesos de revisión y en las reglas para desarrolladores.

Conclusión

La decisión de Samsung de prohibir apps de Smart TV con proxies residenciales marca un endurecimiento frente a un tipo de comportamiento que puede convertir un dispositivo doméstico en infraestructura para terceros. El caso descrito —incluyendo apps que aparentan ser simples— refuerza que el análisis técnico debe ir más allá de lo visible en la tienda.

Con la implementación de políticas estrictas y la retirada de apps que incorporen estos componentes, Samsung busca reducir el riesgo para sus usuarios y cortar un posible “túnel” de tráfico no autorizado. A la vez, este episodio deja una señal para todo el sector: la seguridad de plataformas requiere vigilancia continua y criterios de revisión más rigurosos.

Fuente: https://techcrunch.com/2026/08/03/samsung-bans-smart-tv-apps-that-share-users-internet-connections-with-strangers/