La Cybersecuritymonitor 2025 ofrece una foto clara de cómo está evolucionando la ciberseguridad en el entorno empresarial. Según los datos del CBS, la proporción de empresas que reportaron haber sufrido al menos un ciberataque se ha reducido hasta niveles no vistos en los últimos nueve años. Sin embargo, el informe también deja una señal preocupante: la brecha de ciberresiliencia entre empresas grandes y pequeñas no desaparece.
En este artículo resumimos los puntos más relevantes para el mundo empresarial en los Países Bajos, con foco en qué medidas se están adoptando, qué incidentes siguen apareciendo con mayor frecuencia y qué acciones prácticas ayudan a reducir el riesgo.
La Cybersecuritymonitor 2025: menos empresas atacadas
Uno de los hallazgos más positivos es que el porcentaje de empresas con al menos un incidente provocado por ataques desde el exterior bajó hasta el 4% en 2024. Para dimensionar el cambio, en 2016 la cifra era del 11%. Esta tendencia a la baja se observa en diferentes tamaños de empresa.
Hay, no obstante, un matiz importante. En las empresas más grandes (250 o más empleados), el porcentaje se mantiene estable en 16%, igual que en 2023. Es decir: el escenario mejora en general, pero no significa que todos los segmentos estén evolucionando al mismo ritmo.
Phishing y spoofing siguen dominando el panorama
Cuando se analiza el tipo de incidentes, la Cybersecuritymonitor 2025 muestra que no todos los riesgos pesan igual. Entre los tipos de incidentes consultados, phishing y spoofing son con diferencia los más frecuentes.
En 2024, el 23% de las empresas reportó haber tenido este tipo de ataques. Otros incidentes como DDoS, fugas de datos o fraude tipo BEC aparecen en torno al 1% del total de empresas, según el informe.
Además, el impacto cambia según el tamaño. Las empresas grandes reportan más casos: 14% tuvo que lidiar con fugas de datos o manipulación de datos, y 11% con fraude BEC. En el caso de ransomware, solo el 1% de las empresas menciona una incidencia en el marco del estudio.
Medidas de ciberseguridad: más adopción en empresas grandes
La ciberseguridad mejora cuando las empresas aplican medidas concretas. La Cybersecuritymonitor 2025 vincula el nivel de preparación con el número de acciones de seguridad adoptadas: en general, a mayor cantidad de medidas implementadas, mayor resiliencia.
En 2025, el 86% de las empresas grandes adoptó diez o más de las doce medidas consultadas. En contraste, las microempresas (2 a 10 empleados) registran un resultado mucho menor: solo el 13% implementó diez o más medidas y, de hecho, el 40% tomó como máximo tres medidas.
Los autónomos puntúan todavía más bajo en el informe del CBS, lo que refuerza la idea de que el tamaño y la capacidad de inversión influyen directamente en la adopción de controles.
Diferencias pequeñas en lo “básico”, grandes en lo “avanzado”
En algunas medidas relativamente comunes, las diferencias entre tamaños de empresa se reducen. Por ejemplo, el uso de software antivirus es muy extendido: 85% de las empresas lo emplea.
Pero cuando el control exige mayor madurez técnica o procesos más complejos, la brecha aumenta con fuerza. La encriptación de datos sirve como ejemplo: la utilizan el 33% de las microempresas, mientras que en las empresas grandes el porcentaje sube hasta el 91%.
MFA crece y se vuelve casi universal en grandes empresas
La Cybersecuritymonitor 2025 destaca además la evolución de la autenticación multifactor (MFA). Esta forma de inicio de sesión, considerada más segura que los métodos tradicionales, sigue ganando terreno.
En empresas grandes (250 o más empleados), el uso de MFA aumentó de 71% en 2017 a 97% en 2025. En empresas pequeñas (10 a 50 empleados), el crecimiento también es notable: pasa de 29% en 2017 a 79% en 2025.
En términos prácticos, la MFA se perfila como una de las medidas más adoptadas de todo el conjunto investigado. La tendencia sugiere que muchas organizaciones están priorizando controles de identidad, probablemente porque reducen el impacto de credenciales comprometidas, un riesgo estrechamente relacionado con phishing.
Quién va por delante y quién se queda atrás
El informe también analiza la adopción de medidas por sector. Los resultados muestran patrones claros: las áreas que trabajan con mucha tecnología y/o tratan con datos personales sensibles tienden a incorporar más controles de seguridad.
Entre los sectores que lideran se encuentran el sector ICT, la prestación financiera y la atención sanitaria. En cambio, la hostelería aparece como un área donde la adopción es menor.
Por ejemplo, según el CBS, más de la mitad de las empresas de servicios financieros implementan diez o más medidas. En la hostelería, esa proporción es de apenas 7% de las empresas del sector.
El reto no es solo adoptar: preparar, practicar y fijar procesos
Aunque la adopción de medidas básicas mejora, la Cybersecuritymonitor 2025 subraya que el enfoque no debe quedarse en “tener herramientas”. Las organizaciones deben prepararse, ensayar y consolidar la ciberseguridad dentro de su forma de trabajar.
Para ello, el informe sugiere prácticas concretas: preparar medidas para el día a día y anclarlas organizativamente. En organizaciones más pequeñas, esta recomendación es particularmente relevante por la menor cantidad de controles implementados.
Entre las acciones mencionadas como útiles están:
- Practicar un ciberincidente (simulaciones o ejercicios).
- Elaborar una lista de contactos para emergencias y coordinación.
- Contar con un plan de respuesta a incidentes.
- Organizar el control de accesos para reducir riesgos de cuentas comprometidas.
La lógica es simple: incluso con medidas técnicas, sin rutinas, roles claros y procedimientos, la respuesta ante un ataque puede ser más lenta o menos efectiva.
Qué significa todo esto para tu empresa
La Cybersecuritymonitor 2025 transmite una doble lección. Primero, la mejora en los indicadores de incidentes externos es una buena noticia: cada año parece haber más empresas evitando o conteniendo ataques con éxito. Segundo, la desigualdad en capacidades sigue siendo evidente, especialmente entre grandes compañías y microempresas.
Si estás evaluando tu postura de ciberseguridad, dos preguntas ayudan a aterrizar el informe:
- ¿Cuántas medidas relevantes hemos implementado y son adecuadas para el tamaño y el riesgo real?
- ¿Tenemos procedimientos que funcionen cuando ocurre un incidente, o dependemos de que “alguien resuelva” en el momento?
En un panorama donde phishing y spoofing aparecen con tanta frecuencia, reforzar autenticación (como MFA) y mejorar controles asociados a identidad y respuesta puede marcar la diferencia.
Sobre la Cybersecuritymonitor
La Cybersecuritymonitor 2025 forma parte de un seguimiento que el CBS publica desde hace nueve años consecutivos. El estudio se realiza por solicitud del Ministerio de Economía y Clima y busca ofrecer información actualizada sobre la ciberresiliencia de empresas y personas en los Países Bajos.
El informe se basa principalmente en cifras del CBS sobre medidas de ciberseguridad y incidentes. También se analiza, entre otros aspectos, cuántas empresas cuentan con seguro cibernético, si disponen de documentación sobre medidas o procedimientos y cómo puntúan al aplicar estándares de internet seguros.
Además, el CBS incluye definiciones para contextualizar la forma en que se miden los datos, algo clave para interpretar correctamente los resultados.
Conclusión: la Cybersecuritymonitor 2025 muestra avances reales —menos ataques externos reportados y una adopción creciente de controles como MFA—, pero también evidencia que la brecha entre grandes y pequeñas empresas sigue siendo un problema estructural. La mejor estrategia es combinar medidas técnicas con preparación operativa: ensayar, documentar y fijar procesos para responder con rapidez y consistencia.
Fuente: https://www.ncsc.nl/nieuws/cybersecuritymonitor-2025-minder-cyberaanvallen-weerbaarheidskloof-blijft
